Se fue
Madrigal en cassette
la tecla play
me atreveré a decirte
lo que nunca
osaría proponerte
cara a cara
que oprimas de una vez
la tecla stop.
(Mario Benedetti)
El inútil
("Memorias del subsuelo", Fiodor Dostoievski)
Recuerdos
Nada es eterno.
Son las tristes palabras
Con las que empieza la vida,
El día a día de cada uno.
Nunca aciertas a pensar
Que algo que te sustenta
Y te alimenta
Algún día se acabe.
Tus muros se derrumban,
Las esquinas de tus paredes se humedecen
Y las telarañas adornan los rincones de tu alma.
Seguir adelante se hace un suplicio,
Parar en el camino una solución cobarde.
Confías en el consejo supremo de la amistad
Y en esos divinos designios
Que no pueden traer nada malo.
Aún así ser positivo se hace difícil.
Las sombras se apoderan de ti,
Tu corazón se oscurece y,
Prisionero,
Te culpa de su cautiverio.
Ciego, sordo y mudo,
Estuviste sediento de ver
Anhelante de oír,
Ansioso por hablar.
Nada sucedió.
El silencio te abruma,
Las caricias que ahora imaginas
Te arañan la piel
Y los besos que añoras
Te desgarran los labios,
Mordidos de rabia y dolor.
La línea se estrecha,
Decidir con la mente o el corazón,
Al bien o al mal,
No entiendes nada.
Todo se sucede deprisa.
Has dejado que tu corazón se vacíe,
Totalmente,
No encuentras motivos,
Para volver a llenarlo.
Hablan del amor,
Su ausencia se hace notable.
Y los recuerdos pasan
De un lado a otro de tu memoria,
Los saludas al primer trago,
Al penúltimo los hostigas.
Palabras de desazón,
Verbos injuriosos
Y gestos traicionados.
Vacío buscas,
Algo a que aferrarte,
Todos lo comentan,
Ves lástima en sus ojos.
Te levantas y gritas,
Luchas a sus miradas y,
En soledad,
Te marginas,
Te hundes,
Te auto animas.
El sentimiento es mas fuerte que tu,
Imposible de dominar.
Solo a veces,
Crees tener el poder de ti,
Mentira,
Solo lo crees,
Nunca lo tuviste,
Nunca lo tendrás.
Así es,
Así está escrito,
Así funciona.
Marchita primavera,
De rosas negras plagada,
De besos robados,
De falsos recuerdos.
¿qué nos queda?
Nada.
Recuerdos y una copa.
Un cigarro, unas sábanas,
Una rosa, un papel,
Un motel, una canción,
Un baile y un adiós.
La puerta se cerró,
La mata se secó.
Nada es lo que queda,
Solo yo,
¿podré en mi confiar?
Quizá tampoco,
Mi corazón me traiciona,
Mis sentimientos se rebelan,
Esperaré descansar,
Solo eso pido ahora,
Descanso.
Dejar de soñar.
("Bajo la Piel del Alma", Víctor Morata Cortado)
Despertar
Tú, apoyada sobre mi pecho, duermes dulcemente.
Acomodo mi respiración a la tuya, no te quiero despertar, al menos no ahora. No todavía.
Sólo quiero seguir mirándote, tocar tu pelo, acariciarte suavemente...
Noto tu mano apoyada sobre mi hombro, tan suave que una sola de tus caricias me hace estremecer.
Tus pestañas rozan mi piel cariñosamente y tus sonrosadas mejillas esperan un beso...
Siento tu calor y lo hago mio, quiero sentir cada uno de tus gestos para recordarte cuando no estés, por que algún día no estarás, mi amor, y no quiero olvidar nada.
Quiero que este momento dure, que sea para siempre... para siempre amor.
Recojo las lagrimas que brotan de mi ojos. Dolor en esencia que se desborda de mi corazón. No le cabe más dolor, ni más amor, se ha dado por vencido, al igual que yo mi amor.
Vuelvo a mirarte y tus sonrosadas mejillas siguen esperando un beso... mi beso... de despedida.
No puedo seguir aquí cuando se que tus besos tienen otro dueño, tus pensamientos otro destino, que cuando despiertes todo seguirá igual... que tu amor ya no es para mí.
No te quiero despertar, al menos no ahora. No todavía.
Quiero disfrutar al menos de un segundo más del sueño de tenerte... para siempre amor, para siempre mía.
("Tu y yo", Manuel Blazquez Sanz)
La vida debería ser al revés !!!!
Luego te despiertas en una residencia mejorando día a día. Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room service, etc...
Y al final abandonas este mundo en un orgasmo.
(Quino)
Soñando con fuego
La verdad, no se si fue el alcohol que fluía por mis venas, pero… de repente, noté cómo empecé a pensar en ti, cómo, sin quererlo, empecé a soñar…
Me embriagaba la luz tenue de la sala, y me vi envuelta en una extraña sensación, no del todo cómoda, pero eso a la vez me incitaba…
Comencé a recordar tus ojos, tu boca hambrienta de mi cuerpo, tus manos que tantas veces me han acariciado, tu pelo en el que otras tantas veces me he agarrado y…
Empezó a brotar de mis poros dilatados al pensarte, gotas de sudor dulce, como tus besos, y frío como tus sentimientos.
Noté, cómo se habían descruzado mis piernas y se abrieron mis muslos…
Sentí mi piel caliente, y mis latidos acelerados, y cada vez pensaba más, soñaba más…
Y soñé que me amabas… que tocabas mi pelo, mis pechos… se me erizaba la piel… Me iba excitando más y más… y me encontré acariciándome como si fueses tú…
Tenía necesidad de ti…
Y conduje mis dedos alrededor de mi cuello, rodeé mi ombligo, y fui bajando lentamente por mi vientre…
Me di placer pensando en ti…
No me di cuenta de que estaba desnuda… cuando desperté de ese sueño. Ese sueño que se ha repetido más de una vez…
… y que ha sido realidad muchísimas más…
Porque el destino lo quiso, y sólo él sabe cuánto durará…
Porque tu me odias tanto como me deseas, al igual que yo a ti.
("Soñando con fuego",klaruska87.blogspot.com)
Tu recuerdo
Me levanto y te busco, pero no estás. Sólo estoy yo y tu recuerdo. Tu aroma me envuelve. Ya te has ido.
¿Dónde? No lo dijiste. ¿Quién eras? No lo sé, casi no te recuerdo ¿y qué recuerdo? Sólo fragmentos de lo que hicimos, de lo que hablamos, de lo que sentimos. ¿Sentimos? Yo sentí pero de ti no sé nada, no sé ni tu nombre, sólo recuerdo tu aroma que lo envuelve todo. No te volveré a encontrar o ¿sí?, no lo sé. Quiero pero no sé cómo. ¿Cómo llegar hasta ti cuando solo recuerdo... una cosa? ¿Una cosa? una cosa no, es tu esencia lo que recuerdo, lo que te da forma en mi mente, lo que me atrae todavía; es tu olor lo que me atrapa sin descanso, lo que confunde mis sentidos...
Entonces me doy cuenta... tu recuerdo desaparece, tu olor se disipa... ¡No!, ¡no!, ¿por qué?
No sé, tal vez.... porque ya te has ido.
Someday Somehow
when my head was about to explode
I pass the graveyard where I thought I’d lie by now
I kick the autumn leaves and I smile ’cause of the things
you said to me tonight
I said goodnight to you
you said goodnight to me
and I said “Do you think that things will turn out right Lily?”
and you said “Yes, I think that everything is gonna be alright someday somehow”
I’d like to show you these streets
I’d like to go New York with you
I’d like to wrap my arms around you and
say that ”I hope so too” when you say
“Yes, I think that everything is gonna be alright someday somehow”
Come gather ’round people scared people just like me
Come addicts and misfits come all ages now
Come prostitutes and hobos and listen to what she has to say
She says everything is gonna be alright someday
oh listen now she says “Yes, I think that everything is gonna be alright someday somehow”
Someday somehow
She says “Yes, I think that everything is gonna be alright someday somehow”
(billie the vision & the dancers)
Fragmentos del "Diario de Adán y Eva"
"La nueva criatura de pelo largo me sale al paso a cada momento. No deja de rondarme y de perseguirme. No me gusta, no estoy acostumbrado a tener compañía. Preferiría que se quedara con el resto de los animales... Día nuboso, con viento en el este. Creo que tendremos lluvia... ¿Tendremos? ¿De dónde he sacado esa palabra? Ahora lo recuerdo: la usa la nueva criatura."
Fragmento del Diario de Eva:
"He estado siguiéndole toda la semana para darme a conocer. Tuve que llevar todo el peso de la conversación, porque estaba cohibido, pero no me importó. Parecía contento de tenerme cerca y empleé mucho el "nosotros", tan sociable, pues parecía halagarle que lo incluyera."
En la tumba de Eva
"Adan: Allá donde ella fuera estaba el Edén."
("Diario de Adán y Eva", Mark Twain)
El aparentar de cada día
Cada día tira de un pesado cuerpo, lo lleva, lo arrastra hasta límites insospechados para no dejar ver su apenada realidad, unas heridas internas que despedazan su ser.
Él y sólo él se encarga de hacer reír a los demás, de no dejar pensar a mi cabeza en el dolor que mi cuerpo siente, lo anestesia para no dejarlo morir. Al caer el sol él no puede más y se derrumba, llora y se desquebraja, se rompe en mil pedazos dejando derramar su esencia, su felicidad se esparce, comienza a lamentarse, tirita y palpita más despacio que nunca, la realidad se le hace inmensa, él sabe que podría dar todo lo posible e imposible por remediar la pena, pero lo único que puede hacer es volver a colocarse la coraza cada mañana y salir al mundo para volver a ser el mismo verdugo de la mentira, una vez más, un día más.
(Laura Fernández)
Sirena
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.
("Las mujeres", Mario Benedetti)
Yo leeré para usted esta carta ...
-Yo leeré para usted esta carta. Lo haré; y no quiero dinero. Pero quiero una promesa: no vuelva a pedírmelo nunca.
-Se lo prometo, madame
Ella lo miró fijo a los ojos. Después bajó la mirada hacia la primera página de la carta, papel de arroz, tinta negra.
-Mi señor amado
Dijo
-no tengas miedo, no te muevas, quédate en silencio, nadie nos verá
…
PERMANECE ASI, te quiero mirar, yo te he mirado tanto pero no eras para mí, ahora eres para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate como estas, tenemos una noche para nosotros, y quiero mirarte, nunca te había visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos y acaríciate, te lo ruego.
No abras los ojos si no puedes, y acaríciate, son tan bellas tus manos, las he soñado tanto que ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así. sigue, te lo ruego, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti, acaríciate señor amado mío, acaricia su sexo, te lo ruego, despacio.
Es bella tu mano sobre tu sexo, no te detengas, me gusta mirarla y mirarte, señor amado mío, no abras los ojos, no todavía, no debes tener miedo estoy cerca de ti, ¿me oyes?, estoy aquí, puedo rozarte, y esta seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos tendrás mi piel.
Tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, en cierto momento sentirás el calor de mis labios, encima, no puedes saber dónde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de improviso.
Tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las cejas, sentirás el calor entrar en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea sobre tu sexo, apoyare mis labios allí y los abriré bajando poco a poco.
Dejaré que tu sexo cierre a medias mi boca, entrando entre mis labios, y empujando mi lengua, mi saliva bajará por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro de la otra, sobre tu sexo.
Hasta que al final te bese en el corazón, porque te quiero, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te quiero, y con el corazón entre mis labios tú serás mío, de verdad, con mi boca en tu corazón tú serás mío para siempre, y si no me crees abre los ojos señor amado mío y mírame, soy yo, quién podrá borrar jamás este instante que pasa, y este mi cuerpo sin más seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran.
Tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que resbalas debajo de mí, tomas mis flancos, me levantas, me dejas deslizar sobre tu sexo, despacio, quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote con lentitud, tus manos sobre mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz, te mueves con lentitud, pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz.
Mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me levanta, tus brazos que no me dejan ir, los golpes dentro de mí, es dulce violencia, veo tus ojos buscar en los míos, quieren saber hasta dónde hacerme daño, hasta donde tú quieras, señor amado mío, no hay fin, no finalizará, ¿lo ves?, nadie podrá cancelar este instante que pasa, para siempre echarás la cabeza hacia atrás, gritando, para siempre cerraré los ojos soltando las lágrimas de mis ojos, mi voz dentro de la tuya, tu violencia temiéndome apretada, ya no hay tiempo para huir ni fuerza para resistir, tenía que ser este instante, y en este instante es, créeme, señor amado mío, este instante será, de ahora en adelante, será, hasta el fin,
dijo ella, con un hilo de voz, luego se detuvo.
No había más signos sobre la hoja que tenía en la mano: la última. Pero cuando la volteó para dejarla vio en el reverso unas líneas adicionales, tinta negra en el centro de la página blanca. Alzó la mirada hacia Hervé Joncour . Sus ojos la miraban fijamente, y ella entendió que eran ojos bellísimos. Bajó de nuevo la mirada al folio.
-No no veremos más, señor
-Lo que era para nosotros, ya lo hemos hecho y tú lo sabes. Créeme: lo hemos hecho para siempre. Conserva tu vida al margen de mí. Y no dudes ni un segundo, si es útil para tu felicidad, en olvidar a esta mujer que ahora te dice, sin remordimiento, adiós.
Estuvo un rato mirando la hoja, después la puso sobre las otras, cerca de sí, encima de una mesita de madera clara. Hervé Joncour no se movió.
("Seda", Alessandro Baricco)
