Me encontraba sentada en mi sillón de siempre, con una copa de champagne, regalándome un rato de tranquilidad sólo para mí…
La verdad, no se si fue el alcohol que fluía por mis venas, pero… de repente, noté cómo empecé a pensar en ti, cómo, sin quererlo, empecé a soñar…
Me embriagaba la luz tenue de la sala, y me vi envuelta en una extraña sensación, no del todo cómoda, pero eso a la vez me incitaba…
Comencé a recordar tus ojos, tu boca hambrienta de mi cuerpo, tus manos que tantas veces me han acariciado, tu pelo en el que otras tantas veces me he agarrado y…
Empezó a brotar de mis poros dilatados al pensarte, gotas de sudor dulce, como tus besos, y frío como tus sentimientos.
Noté, cómo se habían descruzado mis piernas y se abrieron mis muslos…
Sentí mi piel caliente, y mis latidos acelerados, y cada vez pensaba más, soñaba más…
Y soñé que me amabas… que tocabas mi pelo, mis pechos… se me erizaba la piel… Me iba excitando más y más… y me encontré acariciándome como si fueses tú…
Tenía necesidad de ti…
Y conduje mis dedos alrededor de mi cuello, rodeé mi ombligo, y fui bajando lentamente por mi vientre…
Me di placer pensando en ti…
No me di cuenta de que estaba desnuda… cuando desperté de ese sueño. Ese sueño que se ha repetido más de una vez…
… y que ha sido realidad muchísimas más…
Porque el destino lo quiso, y sólo él sabe cuánto durará…
Porque tu me odias tanto como me deseas, al igual que yo a ti.
("Soñando con fuego",klaruska87.blogspot.com)
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